logo Malleco7
2018-09-24
Campesino sufrió horrible tortura para robarle dinero
Estremecedor testimonio de quien fue salvajemente asaltado por tres delincuentes en su hogar, en el límite de Angol con Los Sauces; ahí delincuentes no sólo golpearon a la víctima maniatada una y otra vez, sino que lo rociaron con bencina amenazándolo con quemarlo, todo para que entregara $1.250.000.
ANGOL.- Maniatado lo golpearon durante una hora o más, lo rociaron con 30 litros de combustible y varias veces lo amenazaron con quemarlo vivo; con brutales golpes lo dejaron inconsciente y lo apuntaron con armas de fuego; esta fue la pesadilla que vivió el cantor campesino Basilio Seguel Albornoz, quien así fue torturado en su hogar por tres delincuentes para robarle $ 1.250.000.
Todo ocurrió la noche del 18 de septiembre en el sector de Pichimahuida, en la Cordillera de Nahuelbuta, en el límite de Los Sauces con Angol, a 20 kilómetros de las Canteras de Deuco. Ahí, en la hijuela “El Pino” vive sólo Braulio Seguel, de 49 años, quien se gana la vida con esfuerzo produciendo y vendiendo carbón.

EN LA NOCHE

Ese 18 llegaron familiares a celebrar las Fiestas Patrias con él y ya en la noche se quedó solo y comenzó a vivir su peor pesadilla. El relató que en la oscuridad alguien llegó y le dijo “pariente Basilio venimos a molestarlo porque estamos pinchados”, solicitándole una gata hidráulica, por lo que pensó que eran familiares y abrió la puerta para ir con uno a una camioneta a buscar la herramienta, momento en que comenzó a ser agredido por este sujeto y por otros dos que estaban ocultos, aunque como firme hombre de campo se defendió y también “repartió lo suyo”.
“Sentí los puros quiñazos y en eso yo también me tiré a enojar y peleamos, estaríamos en eso más de una hora, me tirarían no sé cuántas veces al suelo los pelusas, ahí me dijeron que querían plata, que querían matarme; yo gritaba haber si llegaba alguien y estaba bien peleando hasta que otro llegó con una frazada y me la tira a la cabeza, a las manos, ahí me enredo y viene otro y me lacea la mano derecha con un cable y otro me lacea la otra mano, me las echan para atrás y no supe más porque me plantaron con una tabla al lado del ojo”, relató la víctima al reportero de Voz de la Tierra, Vladimir Sáez.

CON BENCINA

Inconsciente lo arrastraron a su galpón, donde lo rociaron con bencina y buscaban fósforos para quemarlo si no entregaba su dinero. “Me metieron a los fardos, y me rociaron con bencina y me querían quemar, seguramente yo les pegaría harto a ellos, no sé; me rociaron de la cabeza para abajo, me corría la bencina, tenía un bidón con 45 litros y le quedarían 15; y de ahí me pedían fósforos, y qué si yo estaba casi muerto porque ellos me patearon en el estomago”, dijo Braulio Seguel.
Los delincuentes al creerlo muerto decían que podían ir a tirarlo al mar, y cuando se dieron cuenta que vivía dijeron que no lo harían “porque el hombre está vivo y nos va entregar plata y como yo me vi perdido les dije, cabros como yo viví les entrego la plata, les entregué primero 400 lucas que tenía donde duermo yo”.

VOLVIERON A GOLPEARLO

El campesino agregó que estando maniatado volvieron a pegarle para que continuara revelando dónde tenía su dinero, por lo que les dijo donde estaban otros $ 400 mil que tenían escondidos en la cocina; pero la desquiciada y delictual ambición no paró ahí y lo siguieron golpeando y amenazándolo con una pistola y una escopeta hasta que terminó de entregar el total de $ 1.250.000 que tenía en distintos lugares de su propiedad.
Al final los delincuentes dejaron a la víctima maniatada en su cama con el “detalle” de dejarle encendida la radio, para huir en una de las camionetas de la víctima.
Agregó que ahí pudo desatarse e ir a pedir ayuda a la casa de sus padres, por lo que rápidamente llegaron carabineros, los de Los Sauces con su sobrino Emerson, y de los Angol con su hermano Salvador.

TESTIMONIO

El siguiente testimonio de la víctima refleja que estos delincuentes lo torturaron para robarle. “Yo le decían para qué me hacen sufrir tanto, mejor que mataran no más, porque yo nací de nuevo se puede decir, porque estuve como dos veces muerto y lo que me hacían sufrir, me torcían la cabeza, los brazos, Señor que yo no me quisiera acodar más y sin haber nadie que me ayudara”.
La camioneta en que huyeron los delincuentes la encontró un hermano de la víctima la mañana del 19 en la intersección de la antigua ruta a Los Sauces con el camino a las Canteras de Deuco.
En los últimos años se han producidos graves delitos que han afectado a campesinos de la Cordillera de Nahuelbuta, siendo el descrito en esta crónica uno de los más violentos.
       
Visitas: 36
Volver..


RONDAS INFANTILES EN ANGOL


Maipú 299-A, a pasos de Av. O'Higgins